Primero: que Google diga que está abierto
Casi tres de cada cuatro búsquedas locales empiezan en un teléfono. Lo primero que mira la gente es si usted está abierto en ese momento. Si Google dice cerrado cuando usted está abierto, perdió la venta sin enterarse.
Google separa tres tipos de horas. Las horas principales son las de siempre. Las horas especiales son para feriados o días raros, hasta 6 días seguidos. Y las que Google llama Más horas son para servicios como pedidos para llevar, entrega a domicilio, ventanilla y recoger en el lugar. Si su comedor cierra a las 9 pero la ventanilla sigue hasta medianoche, ese horario va en Más horas, no en las principales.
Para que las horas especiales aparezcan, su perfil tiene que estar en la opción de abierto con horario principal. Google también recomienda confirmar las horas de los feriados oficiales aunque sean iguales a las de siempre. En esas fechas Google puede mostrar un aviso de que las horas podrían ser diferentes, y ese aviso hace dudar al cliente.
- Confirme sus horas para Thanksgiving, Navidad, Año Nuevo y el 4 de julio, aunque no cambien.
- Si cierra por un viaje o un evento familiar, ponga horas especiales con anticipación.
- Agregue Más horas si tiene ventanilla, pedidos para llevar o entrega con horario distinto.
- El día del feriado, busque su negocio desde su propio teléfono y vea qué sale.
El menú: que se vea, con precios reales
Google cuenta los clics al menú como una de las métricas principales para restaurantes. Eso quiere decir que el menú es una de las cosas que más abre la gente antes de decidir. Si su menú solo existe en la pizarra de la pared, para Google no existe.
Hay tres formas de ponerlo: el editor de menú de Google, un enlace a su página web, o fotos del menú. El editor es el mejor camino. Le deja escribir cada platillo con su precio y agruparlos en secciones, por ejemplo tacos, platillos, bebidas y postres. Una foto del menú de papel sirve de respaldo, pero no reemplaza el editor.
Si Google muestra precios viejos, casi siempre es porque tomó el menú de otra fuente, como una aplicación de entregas o un sitio de reseñas. En la pestaña de menú de su perfil puede elegir cuál fuente de menú es la preferida. Los cambios tardan de 24 a 48 horas en aparecer en Google Maps y en el buscador, así que no se asuste si no lo ve de inmediato.
Ponga los precios que cobra en el mostrador. Un cliente que llega y encuentra otro precio se siente engañado y lo escribe en la reseña. En su página web puede poner el menú completo en español y en inglés, con fotos, para que la familia entera lo lea.
- Escriba cada platillo en el editor de menú de Google, no solo una foto.
- Elija su menú como fuente preferida si alguna aplicación metió precios viejos.
- Cuando suba un precio, cámbielo el mismo día en Google y en su página web.
Fotos tomadas con su teléfono, sin filtros
La segunda pregunta del cliente es cómo se ve la comida. No necesita contratar fotógrafo. Google pide fotos enfocadas, con buena luz, sin alteraciones fuertes, sin filtros exagerados y sin imágenes hechas con inteligencia artificial. La regla es que la foto muestre la realidad.
Las medidas que publica Google son: formato JPG o PNG, peso entre 10 KB y 5 MB, tamaño recomendado de 720 por 720 píxeles y mínimo de 250 por 250. Cualquier teléfono de los últimos años cumple con eso.
Google sugiere subir fotos del interior, del exterior y de la experiencia de comer ahí. Para una taquería eso es la fachada de día y de noche, el comal, el mostrador de salsas, las mesas y los platillos que más vende, servidos como se los dan al cliente.
- Tome las fotos con luz de día o cerca de la ventana.
- Suba platillos reales, no los de catálogo ni los generados por computadora.
- Incluya la fachada para que el cliente la reconozca al llegar.
- Agregue fotos nuevas cada vez que cambie un platillo o el local.
Pedidos en un toque, atributos y el nombre correcto
Cuando el cliente decide, quiere pedir o llamar con un solo toque. En el perfil de Google puede agregar y administrar enlaces de pedidos de aplicaciones de terceros y también un enlace propio, por ejemplo a su página web o a su teléfono. Puede marcar cuál proveedor es el preferido y quitar los que no quiera. Google aclara que esta opción cambia según el país, pero en Estados Unidos está disponible para restaurantes.
Los atributos son las casillas que dicen qué ofrece: comer en el lugar, para llevar, entrega y otras opciones que Google le presenta en el perfil. Marque solo las que son ciertas. Un cliente que llega esperando mesa y solo hay ventanilla se va molesto.
Un error común que cuesta caro: meter palabras extra en el nombre del negocio, como el nombre de la ciudad o frases tipo los mejores tacos. Las reglas de Google piden el nombre real como aparece en su letrero. Cambiarlo es una causa frecuente de suspensión del perfil.
Su página web debe decir lo mismo que el perfil: mismas horas, misma dirección, mismo teléfono y mismo menú. Y en el teléfono el botón de llamar y el de pedir deben verse sin bajar la pantalla.
- Ponga su propio enlace de pedidos o su teléfono como opción preferida.
- Revise los atributos una vez al mes y quite los que ya no aplican.
- Use el nombre real del negocio, sin ciudad ni frases publicitarias.
Reseñas y publicaciones sin meterse en problemas
Según la encuesta de BrightLocal de 2026, el 97 por ciento de las personas lee reseñas de negocios locales. El 47 por ciento no usa un negocio con menos de 20 reseñas y el 74 por ciento solo toma en cuenta las de los últimos tres meses. O sea, no sirve juntar reseñas una vez y olvidarse. Hay que pedirlas seguido.
La forma correcta de pedir es simple: un letrero en la mesa o un código QR en el recibo que diga cómo le fue, y nada más. Ofrecer una agua fresca gratis por cinco estrellas va contra la política de reseñas de Google, que prohíbe dar dinero, descuentos, regalos o cualquier beneficio a cambio de una reseña. Además, desde 2024 hay una regla federal de la FTC que prohíbe comprar o vender reseñas falsas, esconder las negativas y publicar reseñas de empleados o familiares sin aclararlo. Eso ya no es solo una regla de Google, es ley.
Responda a todas. El 89 por ciento de la gente espera que el dueño responda y el 81 por ciento espera respuesta en una semana. Las respuestas copiadas y pegadas hacen que la mitad de los clientes no quiera ir. Responda en el idioma en que escribió el cliente, con dos o tres oraciones propias. Si le dejan una reseña que no es de su restaurante, no se puede borrar, pero puede reportarla a Google y responder con calma explicando que hubo una confusión.
Las publicaciones del perfil sirven para ofertas, novedades y eventos: el platillo de la semana, el pozole de temporada, el horario de un feriado. No hay que publicar todos los días. Google las describe como una herramienta para mostrar algo, no como una obligación.
- Pida reseñas cada semana con un letrero o QR sin ofrecer nada a cambio.
- Responda cada reseña en el idioma del cliente, sin plantillas.
- Publique una novedad cuando tenga algo real que anunciar.