Las preguntas que debe hacer antes de firmar
Usted no necesita saber de tecnología para escoger bien. Necesita hacer preguntas claras y fijarse en cómo le contestan. Si le responden con rodeos o le dicen que no se preocupe, ya tiene su respuesta.
Hágalas por mensaje de texto o por correo. Así queda todo escrito y lo puede volver a leer con calma, o enseñárselo a alguien de confianza.
- ¿Puedo ver una muestra de mi página antes de pagar?
- ¿El dominio va a quedar a mi nombre o al de ustedes?
- ¿Quién va a ser el dueño principal de mi perfil de Google?
- ¿Cuánto cuesta hacer la página y cuánto es al mes? ¿Qué incluye el plan mensual: hospedaje, cambios, respaldos, seguridad?
- ¿Hay contrato? ¿De cuántos meses? ¿Cómo cancelo y me lo pueden poner por escrito?
- ¿Qué pasa con mi página si un mes no pago?
- ¿Me cobran por cada cambio, por ejemplo si cambio el horario o el teléfono?
- ¿La pueden hacer en español y en inglés? ¿Quién traduce, una persona o una máquina?
- Si algo falla un sábado, ¿a quién le hablo y me atienden en español?
- ¿Me van a dar acceso a las estadísticas de mi página?
- ¿En qué plataforma la van a hacer? Si un día me quiero cambiar, ¿me puedo llevar la página?
Señales de alerta: cuándo decir que no
Hay vendedores muy amables que hablan español perfecto el día de la venta. Luego el soporte es un sistema de tickets en inglés. Pregunte quién lo va a atender después, no solo quién le vende.
También hay cartas y correos que parecen facturas por su dominio o su listado en Google. Dicen que algo vence y que pague ya. La FTC tiene guías para negocios pequeños sobre facturas falsas y servicios que usted nunca pidió. No pague nada que no haya ordenado y pregunte antes.
- Registran el dominio a nombre de ellos, no al suyo.
- Se hacen dueños principales de su perfil de Google en vez de pedir acceso como administrador.
- Le piden su contraseña de Google en vez de usar su propia cuenta.
- Contrato de 12, 24 o 36 meses sin una forma clara de salirse por escrito.
- Le prometen el primer lugar en Google. Nadie puede garantizar eso.
- Precio solo de palabra, sin cotización escrita.
- Pago completo por adelantado sin haberle enseñado ni un diseño.
- Cobro por cada cambio de texto.
- Versión en español hecha solo con traductor automático.
- Página que no se ve bien en el teléfono.
- No le dan acceso a las estadísticas o le dicen que ellos se encargan.
- No le quieren decir en qué plataforma está hecha la página.
El dominio y el perfil de Google deben estar a su nombre
El dominio es la dirección de su página, por ejemplo el nombre de su llantera punto com. Según ICANN, la organización que regula los dominios, el registro es un acuerdo entre el titular y el registrador. El titular tiene derecho a transferir el nombre a otro registrador. Es su derecho, no un favor del diseñador.
Puede revisar quién aparece como titular con una búsqueda WHOIS en el sitio de ICANN. Si sale el nombre de la agencia, pida un cambio de titular. Muchas agencias son revendedoras de dominios, y aun así siguen obligadas por su acuerdo con el registrador acreditado. Casi siempre es un trámite, no un muro.
Con el perfil de Google es parecido. Google dice que cualquier empresa que maneje un perfil ajeno es un representante autorizado y nunca debe reclamar un perfil sin el consentimiento expreso del dueño. Google también tiene una política aparte para agencias que manejan perfiles de clientes, y las faltas repetidas pueden costarles el acceso.
Google recomienda que cada persona use su propia cuenta de Google. Nadie debe andar con su contraseña. Para eso existen los roles de dueño y administrador. La transferencia de dueño principal es inmediata y no necesita confirmación de quien la recibe. La regla práctica es simple: usted es el dueño principal, la agencia es administrador. Ahí viven sus reseñas, y las reseñas son suyas.
- Haga una búsqueda WHOIS y confirme que el titular del dominio es usted o su negocio.
- Entre a su perfil de Google y revise quién aparece como dueño principal.
- Si la agencia es dueña principal, pídale que le transfiera la propiedad hoy mismo.
Cómo se ve un proceso justo
Un proceso justo empieza con una muestra. Le enseñan la página de inicio de su taquería o de su salón, con sus fotos y su información, antes de que usted pague. Si le gusta, siguen. Si no, no pasa nada.
Después viene la cotización por escrito. Un precio por hacer la página y un precio mensual, con la lista de lo que incluye. Luego un paso de aprobación: usted revisa, pide cambios, y la página no sale al aire hasta que usted diga que sí. El número de revisiones debe quedar claro desde el principio.
Sobre el contrato, una aclaración. La regla federal de la FTC que obligaba a facilitar la cancelación de suscripciones fue anulada por una corte de apelaciones en julio de 2025. La FTC todavía puede perseguir prácticas engañosas, pero en la práctica su contrato es su protección. Léalo antes de firmar.
- Muestra gratis de la página antes de pagar.
- Cotización por escrito con lo que incluye el plan mensual.
- Dominio a su nombre desde el primer día.
- Usted como dueño principal del perfil de Google, la agencia como administrador.
- Aprobación por escrito antes de publicar, con un número de revisiones definido.
- Plan mes a mes, o plan anual con fecha clara y cancelación por correo electrónico.
- Kit de salida si se va: dominio, archivos, fotos, textos, accesos y estadísticas.
- Soporte en español, no solo la venta en español.
- Prueba de velocidad en el teléfono el día que se publica.
Qué revisar cuando le entreguen la página
Google usa lo que llama indexación móvil primero. Eso significa que califica la versión que se ve en el teléfono, no la de la computadora. La mayoría de sus clientes lo busca desde el celular, así que ábrala en su propio teléfono y en el de un empleado. Si tarda en cargar o los botones se mueven, hay un problema.
Si quiere un estándar medible, pídale a la agencia los números de Core Web Vitals de Google. Para pasar, la carga del contenido principal debe ser de 2.5 segundos o menos, la respuesta al tocar de 200 milisegundos o menos, y el movimiento de la página de 0.1 o menos. Eso se mide con cargas reales de usuarios durante 28 días. Es mejor pedir esos números que aceptar la frase de que la página es rápida.
- Pida que le enseñen cómo cambiar el horario o el teléfono usted mismo.
- Confirme que la versión en español la revisó una persona.
- Pida su acceso a las estadísticas.
- Guarde en un lugar seguro los accesos del dominio, de la página y del perfil de Google.